UNIÓN INTERPARLAMENTARIA (UIP)
124ª Asamblea y reuniones conexas
Panamá, 15 - 20 de abril de 2011
DEBATE GENERAL SOBRE LA SITUACIÓN POLÍTICA, ECONÓMICA Y SOCIAL EN EL MUNDO SOBRE: EL PARLAMENTO RINDE CUENTAS: CUMPLIENDO CON LAS EXPECTATIVAS DE LA POBLACIÓN.
Todo el que recibe un encargo de otro debe rendirle cuentas. De modo similar como el mandatario debe rendirle cuentas al mandante por las gestiones que realiza en nombre de aquel, los parlamentos y, concretamente, los parlamentarios debemos rendirle cuentas de nuestra labor a los electores y a la ciudadanía en general.
La rendición de cuentas es parte de los paradigmas contemporáneos de la administración, tanto pública como privada, mediante un ejercicio que implica transmitirle información veraz, clara, oportuna y suficiente a las bases de la organización, por parte de quienes han recibido un encargo de confianza, sea un poder, facultad o el ejercicio de una función pública.
En la era de las tecnologías basadas en la información y las comunicaciones, los parlamentos de la región latinoamericana, congregados en el PARLATINO, hemos entendido nuestro deber como entes colegiados, de rendir cuentas de nuestros actos colectivos a los asociados para que estos puedan evaluar el desempeño de las tareas que realizamos. En ese sentido, hemos constituido el Capítulo Regional de Parlamentarios contra la Corrupción (Parlamentarios Latinoamericanos contra la Corrupción, PLACC), a fin de darle impulso a todas las iniciativas globales y regionales tendientes a combatir todas las formas de corrupción mediante la rendición de cuentas de los parlamentos.
Mientras que la rendición de cuentas de los parlamentos es el acto deliberado de remitir información pertinente del quehacer parlamentario a la ciudadanía y de someterse al escrutinio de la opinión pública, la llamada transparencia se evidencia en el acceso a toda la información que se genera desde el parlamento, sin más reserva que aquella que guarda relación con la seguridad nacional o las negociaciones diplomáticas.
Ambas son esenciales para materializar el acceso a la información de los ciudadanos, principio elemental en la democracia contemporánea que se caracteriza por la difusión del conocimiento y el empoderamiento social como premisa para ejercer los derechos ciudadanos más allá de los procesos electorales.
El acto de rendir cuentas debe responder a una planificación estratégica de los parlamentos con horizontes temporales de largo plazo para alcanzar la visión institucional, y planes operativos a corto plazo para lograr las metas y objetivos inmediatos de los partidos y coaliciones de partidos que detentan la mayoría parlamentaria coyuntural.
Esos planes estratégicos deben comprender el diagnóstico de la percepción que la ciudadanía tiene del parlamento en el presente y como sería deseable que esté en el mediano y largo plazo. Obviamente, una planificación así va acompañada de tareas y acciones concretas que deben realizarse paulatinamente hasta alcanzar las metas deseadas. En ese propósito, juega un papel importantísimo el compendio y sistematización de las estadísticas de la actividad parlamentaria, que son de utilidad no solo para la rendición de cuentas, sino también para corregir el rumbo en pos de las metas establecidas.
Las metas pueden ser muy sencillas de establecer, pero alcanzables solo con voluntad y entendimiento entre las fuerzas políticas que convergen en el parlamento. A modo de ejemplo, podría establecerse metas en cuanto al incremento de proyectos de ley aprobados que sean iniciativa parlamentaria, en cuanto a la cantidad de temas abordados mediante citaciones, comisiones de investigación, cuestionarios y otros mecanismos de fiscalización parlamentaria, en cuanto al mejoramiento de las formas de participación ciudadana que estimulen mayores aportes de la sociedad en las tareas que realizamos y muchos aspectos más que sería muy largo de enunciar.
Desde hace mucho tiempo, se aborda el tema de la crisis de los parlamentos como una encrucijada de la que no se encuentra la salida en los distintos sistemas políticos donde existe parlamento. Sin embargo, la rendición de cuentas bien entendida, viene a ser la oportunidad para que estas entidades políticas se reencuentren con los ciudadanos en espacios de participación, de intercambio y de reorientación del rumbo, beneficioso para toda la sociedad.
En consecuencia, la entrega de cuentas a la sociedad ha de estar íntimamente vinculada a los planes estratégicos de largo plazo y a los planes operativos de corto plazo, a fin de que existan parámetros objetivos para medir el desempeño de los parlamentos.
Existen buenas prácticas en los parlamentos de la región latinoamericana que se pueden replicar en otras latitudes para hacer más transparente la gestión parlamentaria y propiciar una rendición de cuentas efectiva que genere confianza en nuestros órganos deliberativos.
Me refiero a los cabildos abiertos y encuentros cara a cara entre parlamentarios y ciudadanos, en los que se produce un intercambio de información sumamente provechoso para el mejoramiento de las funciones parlamentarias. También cuentan en esta categoría, la participación de parlamentarios en foros, mesas redondas, paneles, conferencias y ferias en provincias y municipalidades para llevar información sobre el desempeño del parlamento y someterse a las preguntas de la concurrencia.
De igual modo, ha sido de mucha utilidad para esos propósitos, la existencia de páginas de internet en las que se coloca información actualizada y dinámica sobre el desempeño del parlamento como conjunto, así como de las comisiones que lo integran y de los parlamentarios, individualmente considerados. Estas páginas contienen gran cantidad de documentación actual e histórica, así como síntesis, cuadros y tablas sobre la labor legislativa y de fiscalización que ejercen aquellos, también de búsqueda de disposiciones legales y hasta la posibilidad de ver en tiempo real las sesiones plenarias.
Los discursos de inicio de los periodos legislativos son magníficas oportunidades para dar a conocer las metas del periodo respectivo, mientras que los de cierre lo son para hacer balances de situación, destacando los logros y el cumplimiento de los objetivos de los planes operacionales, así como los de largo plazo, pero también son válidos para reconocer las metas no alcanzadas y las razones de ello. Allí es oportuno resaltar los indicadores de gestión que contrasten la planificación con los resultados obtenidos, los cuales se levantan mes a mes y se consolidan en los discursos de cierre.
Las publicaciones en medios impresos como las revistas especializadas también atienden la necesidad de rendir cuentas al público que visita las bibliotecas o los centros de estudio en búsqueda de información para realizar estudios y análisis sobre el acontecer político y jurídico del país.
No menos importante para estos propósitos lo es la publicación de estadísticas de la gestión parlamentaria en periódicos de circulación nacional y en otros medios de comunicación.
No deja de ser controversial la aspiración de que los parlamentarios individualmente considerados rindan cuentas a sus electores y a la ciudadanía en general de sus actuaciones en el plenario y en las comisiones, toda vez que el ejercicio del voto se entiende como un acto de conciencia del parlamentario. En atención a ello, es más que deseable contar con modernos sistemas de contabilización y de registro de las votaciones de los asuntos que se someten a decisión de los parlamentarios, de modo que cada uno responda ante los ciudadanos por la forma como ha ejercicio el poder del voto.
He querido hacer un esbozo a grandes rasgos de lo que caracteriza la rendición de cuentas en los parlamentos de Latinoamérica, y solo me resta decir, que si todos los parlamentos del mundo ponemos en práctica de manera sistemática y habitual la rendición de cuentas ligada al cumplimiento de planes estratégicos y planes operativos, lograremos no solo la empatía ciudadana hacia el parlamento como institución, sino que nosotros mismos podremos hacer los correctivos oportunos para mantener a los Congresos y Asambleas Nacionales como uno de los pilares fundamentales de la democracia, ya que; “Sin Parlamento no hay democracia”
Muchas gracias.







